Apreciar el paisaje húmedo, observar las gotas en su independiente trayectoria del cielo al suelo, las personas apresuradas para encontrar un refugio, las aves cuidando a sus crías para que no enfermen, y demás pequeñeces que no muchos saben apreciar.
Eso se siente tan bien, al menos para mi que me hizo olvidar por un momento el dolor de cabeza, el malestar estomacal, el sordo dolor de garganta, simplemente me hizo olvidar absolutamente de todo lo que no me hacia bien.
Se podría decir que me vació totalmente, hasta incluso me puso de tan buen humor que ni siquiera me moleste en observar mis cosas de la escuela que era obvio que estaban arruinadas.
Aquí un resumen de mi día, o al menos la parte buena de el.

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